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Publicado: 2014-11-20

CREAS presenta investigaciones de flora nativa en seminario chileno-belga de zonas √°ridas

Se expusieron estudios realizados en especies como el Algarrobo chileno y una variedad de Quinoa que crecen en zonas desérticas, las que eventualmente podrían potenciar a la agroindustria en tierras áridas. Información de Eugenia Rivieri en Centro Regional de Estudios en Alimentos y Salud (CREAS).

Con éxito se desarrolló el Seminario “Building International Cooperation on Arid Zones Research” (“Construyendo cooperación internacional sobre Investigación de Zonas Aridas”) realizó CONICYT en conjunto con la Delegation Wallonie-Bruxelles en Chile como una manera de establecer vínculos cooperación en Ciencia y Tecnología entre ambos países.

Los principales temas abordados durante el seminario fueron la valoración de productos agrícolas y los procesos industriales adaptados a zonas áridas; el uso de imágenes satelitales para combatir la desertificación; y la gestión de recursos y aplicaciones biotecnológicas para la agricultura en tierras áridas.

La Dra. Lida Fuentes, investigadora CREAS- Sede INIA La Cruz fue especialmente invitada exponer la temática "La valorización de la flora nativa de Chile: una manera de innovar en el negocio del agro”, dada “su notable trayectoria de investigación en biología molecular”, según señalara el Director Programa de Cooperación Internacional CONICYT, Gonzalo Arenas. La línea de investigación de la investigadora es el desarrollo de productos y procesos sustentables para la obtención de bioactivos y alimentos saludables, especialmente, de la flora nativa.

La Dra. Fuentes presentó entre las posibilidades de flora plausible de crecer y fortalecer la industria de las zonas áridas, el cultivo de Prosopis chilensis (algarrobo) y Chenopodium quinoa W. (Quinoa), dada su condición de crecimiento en ambientes secanos y su alta tolerancia a la salinidad.

El Prosopis chilensis (algarrobo) es una planta forrajera y la pulpa de su fruto es medicinal y  sus frutos son una importante fuente de alimento, la cual fue usada por los pueblos originarios (ellos hacían harina con sus frutos, bebidas con agua y frutos machacados, producción de bebidas alcohólicas, arrope, etc.). El Algarrobo crece entre Atacama y Santiago (III región a RM), también en Perú y Argentina. Habita como individuo aislado en lugares secos, principalmente en los valles.

Por su parte la Quinua (Chenopodium quinoa W.) es un cultivo cuya adaptabilidad a diversos climas y suelos le permiten ser cultivada desde el altiplano hasta el nivel del mar, en condiciones húmedas o desérticas, asociada además, a un bajo costo de producción. En Chile se cultiva en ambientes tan diferentes como el altiplano de la región de Tarapacá, el secano costero de la región de O'Higgins y los trumaos de la región de la Araucanía, siendo utilizada para el autoconsumo y la exportación.

La especialista estudió las características antioxidantes y antimicrobianas de los frutos del Peumo y el Arrayan y su posible impacto en la industria coméstica, frutos de zonas semiáridas. El estudio dice relación al impacto posible que el uso combinado de componentes bioactivos de extracto formulado a partir de estos nativos, puede tener en la industria del Healthcare.

Anteriormente, realizó un estudio en que caracterizó  la maduración y postcosecha de frutos de especies arbóreas nativas que se distribuyen desde la Región de Valparaíso a la Región del Biobío con un potencial nutricional y saludable para una futura domesticación y propagación. Dentro de los resultados se encontraron especies emergentes con posible interés o aplicación en el área agroindustrial y farmacéutica, como es el caso del Peumo y el Arrayan.

La Dra. Fuentes destacó la presentación del Dr  Philippe Thonart quien expuso sobre cómo la generación de nuevos productos agroindustriales había potenciado el desarrollo económico y social de zonas áridas como África.  También señaló que en la sesión del taller titulada, “El uso de imágenes de satélite para luchar contra la desertificación” y que fuera moderada por Jan Van Wambeke, de la FAO, se indicó cómo podría aprovecharse de forma eficiente las aguas disponibles en zonas áridas, como uno de los ejemplos de cómo usar las tecnologías para el desarrollo sustentable de la agricultura en esas zonas.

Información de Eugenia Rivieri en Centro Regional de Estudios en Alimentos y Salud (CREAS).
 

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